
A principios de julio, un lavavajillas puso en peligro la operación que pondría el colofón a 13 años de tensos esfuerzos de Deutsche Bank para integrar los sistemas informáticos de Postbank.
Durante el primer fin de semana de julio, el proyecto de integración más ambicioso y tenso de la historia de Deutsche Bank se enfrentó al más insólito de los obstáculos. Dentro de uno de los edificios del banco en Fráncfort, un equipo de 200 emplea
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