El BCE dibujó esta semana un horizonte de por lo menos tres años más de tipos de interés en la zona euro al cero, con toda la carga de dificultades que quedan por delante para salir de la actual crisis y con las implicaciones directas para la inversión que ello supone. Si el hallazgo de la vacuna había desatado la euforia compradora en el mercado bursátil, que ha anticipado en gran medida un final de la pandemia todavía muy incierto, el mensaje del BCE del jueves ha dado todo un baño de realidad. Ante la segunda oleada del coronavirus, el crecimiento en la zona euro y el alza de los precios van a ser inferiores a lo esperado meses atrás y no será hasta bien entrado 2022 cuando se pueda realmente a empezar a pasar página.