La fábrica de Opel, en Figueruelas (Zaragoza), solo en puestos de trabajo quintuplica los habitantes del municipio. Marca la vida de esta localidad de apenas 1.200 habitantes. Desde hace 35 años, casi el 100% de la localidad vive directa o indirectamente de su actividad. Y gracias a ella cuentan con unos servicios insólitos para un pueblo: desde ludoteca hasta un pabellón con piscina y campo de fútbol o residencia para ancianos. Pero desde que la semana pasada se anunció que General Motors vende Opel al Grupo PSA, propietario de Peugeot y Citroën, los vecinos tienen un run run. Pese a no causar la angustia que provocó la quiebra y el rescate de su matriz General Motors en 2009, en Figueruelas hay inquietud, por los interrogantes que abre la compra. La eficiencia de su factoría, dicen, es su mejor defensa.

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