Por primera vez desde que hay registros, el número de declarantes que atesoran patrimonios superiores a los 30 millones de euros desciende en España al pasar de los 611 contribuyentes de 2017 a los 608 a cierre de 2018, según los datos publicados ayer por la Agencia Tributaria. Este leve descenso después de años ininterrumpidos de subidas es suficiente para que, también por vez primera y por un ajustado margen, las grandes fortunas que pagan el impuesto de Patrimonio caigan por debajo del tercio, hasta el 33,2% de los casos. Así, de los 608 declarantes, solo 202 afrontaron este tributo, la cifra más baja desde el año 2013, cuando lo hicieron 197 personas.