La pugna abierta en Europa por el rumbo de la política monetaria ha quedado una vez más puesta de manifiesto de la forma más descarnada. Las actas del consejo del Banco Central Europeo han revelado este jueves que el pasado 9 de marzo los banqueros centrales de Alemania, Francia, Holanda y España presionaron al presidente del BCE, Mario Draghi, para que presentase un panorama económico más optimista. Y en esa misma línea se ha expresado este jueves, el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, quien ha declarado que los tipos negativos están dañando la rentabilidad de las entidades financieras y que el BCE debería considerar una normalización de la política monetaria.