El gigante del low cost Easyjet se ve como uno de los supervivientes de la crisis, por su capacidad de adaptación, y puede estar marcando el camino a numerosos rivales con su reconversión. La compañía ha dado la vuelta a sus estructuras de negocio para soportar la histórica caída de actividad y tomar posiciones ante una tímida demanda que se mueve en función de los anuncios de restricciones para volar.