El Estado (sin contar sus organismos autónomos) solo gastó en 2015 el 51,9% de lo que presupuestó para I+D. De acuerdo con las estadísticas de la Intervención General del Estado publicadas con motivo de los Presupuestos, en la rúbrica de Investigación, Desarrollo e innovación solo se dispuso de 2.661 millones frente a los 5.128 asignados. Si también se toman las tasas de ejecución de los organismos autónomos y agencias estatales, la proporción aumenta un poco y alcanza el 60,6% del presupuesto total de la Administración General. La llamada política 46 se sitúa así en los 3.963 millones, la mitad de los 8.469 millones que se emplearon allá por el 2009.