La economía de Estados Unidos creó empleo con solidez en junio, al registrar 222.000 nuevos ocupados. El dato es mejor de lo que anticipaba Wall Street y está por encima de los 180.000 empleos de media del primer semestre. La tasa de paro subió, sin embrago, una décima y se coloca en el 4,4% pero el incremento se explica porque hay más gente que busca trabajo.