El 81,5% de los europeos operará ya con su banco por el móvil en 2024

El próximo 14 de septiembre se cumple un año desde que entró en vigor la norma de servicios de pago PSD2, que ha supuesto una auténtica revolución en la relación del cliente con su entidad financiera y con sus hábitos de pago. “Los bancos y proveedores de servicios de pago de la Unión Europea pasaron a tener que aplicar la nueva directiva, cuyo objetivo es mejorar la competencia, impulsar la innovación y mejorar la seguridad en el intercambio de datos de clientes. La directiva marcó el comienzo de la era del open banking en Europa, liberando datos financieros y de pagos de los bancos”, explican desde la plataforma de pagos para fintech Unnax.
Pese al cambio radical que ha supuesto en el sector de servicios de pago esta normativa, los expertos mantienen que aún hay lagunas pendientes de resolver, sobre todo para bancos, reguladores y TPP, como establecer un marco de cooperación que permita a todas las partes disfrutar de los beneficios de la PSD2 y garantizar un cumplimiento no solo de la forma sino del fondo de la directiva. “De lo contrario, la PSD2 y el open banking (apertura de la información bancaria de un cliente a terceros) estarán siempre limitados y los cientos de actores que operan bajo su mandato no podrán explotar todo su potencial para satisfacer las demandas de unos consumidores”, coinciden los expertos.
De acuerdo con estudio de Allied Market Research, el tamaño del mercado global de open banking representó a penas 7.295 millones de dólares (6.166 millones de euros)en 2018, y se espera que alcance los 43.152 millones de dólares (36.474 millones de euros) en 2026, registrando un crecimiento anual del 24,4% de 2019 a 2026.

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