Primer trámite hecho. El 99,6% de los accionistas de Sabadell presentes en la primera junta extraordinaria convocada a las 10 horas de este miércoles han aprobado la venta de la filial británica, TSB, a Santander por 3.100 millones.
La desinversión en Reino Unido conformaba el primer y único punto del día del primer encuentro con accionistas, que ha tenido un quórum récord de los últimos 20 de años del 74,8%.
Con la autorización de los inversores a la venta de TSB, Sabadell afrontará la segunda junta extraordinaria (convocada a las 13 horas) en la que someterá a votación el reparto de un macrodividendo histórico de 2.500 millones devenido de la operación en Reino Unido. Esto equivale al reparto de 50 céntimos brutos por acción pagaderos en los primeros meses de 2026, previsiblemente en marzo-abril.
Los accionistas han respaldado la salida de Reino Unido, un movimiento que permite a Sabadell centrarse en sus planes de crecimiento en el mercado español y, además, asesta un nuevo golpe a la opa de BBVA.
Josep Oliu, presidente de Sabadell, ha aseverado ante los 500 accionistas presentes en la Fira de Sabadell que «la operación permite clarificar la nueva estrategia de Sabadell de poner mayor foco en España, donde el banco tiene mayor capacidad de crecimiento como entidad universal y de servicio a los clientes, al tiempo que reduce la complejidad regulatoria que suponía la presencia en Reino Unido post Brexit».
Según el número uno de Sabadell, la salida del mercado británico elevará «la comparabilidad de la entidad» con sus pares en el mercado español.
A renglón seguido, Oliu ha reiterado que esta transacción no representa un movimiento defensivo en clave opa. Según el presidente, la operación es beneficiosa para los accionistas y se hubiera ejecutado con o sin opa.
No obstante, en el seno de Sabadell reconocen que la venta de la filial británica puede tener efecto a favor de sus intereses en el proceso de opa, que en escasos días cumplirá 15 meses.