El Banco de España pide «hilar fino» en las medidas sobre vivienda para evitar efectos indeseados

El gobernador, José Luis Escrivá, señala que los bancos están siendo «razonablemente prudentes» en la concesión de hipotecas, por lo que no ve necesario imponer topes con inmediatez.

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha apelado a estudiar cuidadosamente el impacto de medidas orientadas a mitigar los problemas de acceso a la vivienda para evitar efectos indeseados en el medio plazo.

«Las Administraciones y los decisores políticos tienen que juzgar cómo deben evitar que se produzcan situaciones de particular vulnerabilidad, intentar proteger, pero también tienen que interiorizar que, al hacerlo, no generen desincentivos a la oferta [de vivienda] en un horizonte de dos a tres años», ha indicado Escrivá, durante el XVII Encuentro Financiero EXPANSIÓN-KPMG, organizado con la colaboración de American Express y Cunef Universidad.

«Hay que hilar muy fino para que cualquier medida de mitigación por el lado de la demanda no genere efectos indeseados que no queremos nadie. Ése es el arte», ha dicho el gobernador, sin entrar a valorar los iniciativas concretas contenidas en los dos decretos en materia de vivienda aprobados este martes por el Consejo de Ministros.

El gobernador ha constatado que actualmente existe una situación «particularmente aguda» en España en lo que respecta al acceso a la vivienda en la comparativa con otros países europeos.

En este sentido, cuando se diseñen políticas públicas, Escrivá ha llamado a considerar «varios elementos que a veces no se ponderan suficientemente».

Uno de ellos -ha enumerado- es la colaboración. «La vivienda es un ámbito en el que están implicados todos los niveles de las Administraciones Públicas, por lo que es especialmente relevante la cooperación y la búsqueda de incentivos para que todas las políticas vayan en la misma dirección para resolver el problema», ha valorado.

El gobernador también ha puesto el foco en el «serio problema de oferta» existente, cada día «más agudo». El Banco de España estima que existe un déficit de entre 700.000 viviendas y 750.000 viviendas, que podría alcanzar el millón de inmuebles en 2028, como consecuencia de una doble dinámica: el ritmo relativamente bajo de la salida de vivienda al mercado (en torno a 100.000 casas al año) y una demanda que está creciendo con fuerza por el aumento de la población, la creación de hogares, las rentas familiares y la demanda exterior.

«Desde una perspectiva de medio plazo, hay que poner el énfasis en los cuellos de botella por el lado de la oferta, para que la producción se acompase a una demanda que va a seguir siendo muy fuerte», ha remarcado.

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