El BBVA se anotó un beneficio de 1.340 millones de euros en el primer trimestre del año, con una mejora del 11,8% respecto a marzo de 2017. Todos los márgenes de la cuenta de resultados caen por lo que la mejora del beneficio llega por el descenso de las provisiones y dotaciones para las insolvencias. La mejora de la morosidad, que pasa del 4,9% al 4,4% en marzo pasado, permite aliviar la cuenta de resultados, que se ha visto castigada por la depreciación del dólar y otras divisas frente al euro con las que opera el BBVA, según la entidad. El mercado acogió bien los resultados: la acción subió un 2,21% hasta 6,68 euros. Sin contar el efecto divisa, en euros constantes, los beneficios han crecido el 22,3%.