El BBVA obtuvo un beneficio neto atribuido de 3.475 millones de euros en 2016, un 31,5 % más que el año anterior y la cifra más alta desde 2010. El resultado se debe a la fuerza de las filiales en países emergentes, sobre todo Turquía y México, que elevan los ingresos y los beneficios con fuerza, pese a que sus divisas han sufrido frente al euro.