El Banco Central Europeo ha decidido mantener los tipos de interés en el mínimo histórico del 0%. También deja invariable la facilidad de depósito el -0,4% (es lo que los bancos que depositan dinero en el BCE deben pagar) y la de crédito en el 0,25%. Además, deja intacto el ritmo actual del programa de compra de activos, fijado en 60.000 millones al mes, el llamado quantitative easing (QE). «Este otoño recalibraremos el QE», ha avanzado Mario Draghi, que comparece para explicar otras decisiones tomadas por el eurobanco.