Europa y el mundo redescubren los riesgos políticos: Italia y el último G-7 son la prueba. La recuperación de la eurozona pierde fuelle. Los mercados están cada vez más nerviosos. La inflación no termina de volver a pesar de la subida del precio del petróleo. Y aun así, el Banco Central Europeo está cerca de la retirada de estímulos: el plan de compras se amplía tres meses (del posible final en septiembre hasta diciembre) pero con una intensidad más baja, de 15.000 millones. Y lo más importante: el BCE ha puesto hoy fecha final al QE europeo, que suma 2,4 billones de euros (más de dos veces el PIB español) desde 2015. Las compras de deuda y otros activos acabarán a finales de año, a no ser que la inflación y otros indicadores den sorpresas. Y las primeras subidas de los tipos de interés podrían llegar en verano de 2019.