El BCE vigila la capacidad de la banca de negociar deuda

El banco central prevé un alza en la oferta de bonos y supervisa que las entidades puedan asumirlo.

Fráncfort anticipa una oleada de deuda en el mercado. El Banco Central Europeo (BCE) espera que entre este año y 2026 se dispare la oferta de bonos en la zona euro, por lo que ha decidido estrechar su vigilancia sobre la capacidad que tiene el sector bancario de la región de negociar estos títulos sin ahogarse.

La preocupación de la autoridad monetaria radica en el hecho en que el mercado podría vivir una conjunción de factores desconocida para Europa desde hace décadas. Por un lado, los gobiernos lanzarán grandes programas de emisión para financiar sus estímulos fiscales y el anticipado gasto en defensa. Por el otro, el BCE se encuentra reduciendo su cartera de deuda (quantitative tightening), lo que implica que por primera vez no acolchará el impacto con sus compras.

De hecho, según los datos manejados por BNP Paribas, el volumen neto de bonos que lanzarán este año las principales economías de la zona euro batirá todos los registros. En esta variable se tiene en cuenta la emisión total y se le resta el volumen absorbido por el BCE y que no llega al inversor privado, una cifra que este año será cero.

En ese escenario, resulta especialmente determinante para la estabilidad financiera que los bancos sean capaces de realizar de forma correcta su labor de intermediarios, uniendo rápida y eficientemente la deuda de los gobiernos con los inversores hasta acoplar oferta y demanda. De ello depende, en parte, que los mercados no se disloquen, elevando los costes de financiación en un momento crítico.

Pero las dificultades no se quedan ahí. A ello se le suma que las entidades, después de años de escasa intermediación en el segmento de renta fija soberana, habrían reducido notablemente sus capacidades en esta actividad. Enfrentándose a ciertas estrecheces de balance por la regulación y con el BCE absorbiendo gran parte de las colocaciones en el mercado secundario, el apetito la negociación bancaria menguó, dejando paso a otros jugadores: los hedge fund.

Estos fondos controlan hasta un 55% de toda la negociación en el mercado secundario de la deuda soberana europea, según los datos presentados por los bancos ante la autoridad monetaria. Hace apenas siete años concentraban el 26%.

Pese a que se ha producido un efecto sustitutivo en las capacidades, tanto el BCE como la banca temen que el resultado no sea el mismo. Por ese motivo, la institución presidida por Christine Lagarde ha centrado sus reuniones con las entidades en valorar sus capacidades para hacer frente a la futura ola de deuda cumpliendo su papel como creadores de mercado.

Buena salud

Los primeros contactos entre el BCE y el sector bancario en este ámbito han resultado aparentemente satisfactorios, según reflejan las actas de esos encuentros. Por el momento, la banca ha defendido ante la autoridad monetaria su robustez operativa y sus capacidades a la hora de ejercer su rol de intermediarios del mercado de deuda.

«Hasta ahora todo ha ido bien gracias a un mejor uso de la tecnología para aumentar la velocidad de sus transacciones, lo que permite absorber mayores volúmenes sin una expansión significativa del balance», señala una de las entidades presente en esas citas.

El BCE se congratula, tras una encuesta a diferentes bancos de que un amplio porcentaje de entidades haya incrementado sus capacidades de negociación en los últimos meses o tenga planeado hacerlo en el futuro.

«Es alentador que los distribuidores hayan informado de un aumento de capacidad durante el último año y la mayoría planea expandirse aún más para satisfacer la demanda futura», reconoce la autoridad monetaria, que sin embargo vigilará que esos objetivos se hagan realidad.