
Las cuentas del banco liderado por Jane Fraser muestran una mejora generalizada en todas las áreas de negocio.
La reorganización de Citigroup puesta en marcha por su consejera delegada, Jane Fraser, empieza a dar sus frutos. El beneficio del banco se disparó en el primer semestre del año un 22,7%, hasta superar el umbral de los 8.000 millones de dólares, mientras que los ingresos, que alcanzaron los 43.264 millones de dólares, mejoraron un 5,4%.
La buena evolución se aprecia de forma generalizada en todas las divisiones. Destaca el área de mercados, que con unos ingresos de 11.865 millones de dólares avanzó un 14% y ya supone una cuarta parte del negocio de la entidad, gracias al dinamismo de los mercados de renta fija y variable estos últimos meses de máxima volatilidad.
Desempeño notable también el del gestión de patrimonio, que mejoró un 22%, así como el de banca (incluyendo corporativa e inversión), que se apuntó un 15% en el periodo, gracias a un repunte en el volumen de operaciones de fusiones y adquisiciones, y a una recuperación todavía parcial en emisiones de deuda y ampliaciones de capital.
De cara al futuro, y en línea con otros competidores, Citi también aumentó un 16% las provisiones ante posibles impagos crediticios, sumando 5.595 millones de dólares. Esta tendencia pone de manifiesto la percepción de un mayor riesgo en un entorno macroeconómico de mayor incertidumbre y ajustes regulatorios.
Jane Fraser ha hecho hincapié en el compromiso del banco con su estrategia de simplificación de procesos y estructura, así como su puesto por un modelo más eficiente y rentable, destacando que «los resultados semestrales reflejan la fortaleza de nuestro modelo diversificado y la confianza de nuestros clientes a nivel global». Además, destacó que en los últimos tres meses «hemos devuelto 3.000 millones de dólares en capital, incluidos 2.000 millones en recompra de acciones como parte de nuestro plan de recompra de 20.000 millones».