Inmersa en una tormenta perfecta de creciente competencia, mala climatología y revolución digital, la cadena sueca de moda H&M ha comenzado 2018 tan mal como cerró 2017, si no peor. El beneficio neto de la cadena se desplomó un 44% en el primer trimestre –del 1 de diciembre al 28 de febrero-, hasta 1.372 millones de coronas suecas (134,5 millones de euros). Antes de impuestos, el batacazo es aún mayor, del 61%. La empresa achacó el mal resultado a una caída de ventas debida a al frío invierno, que ha lastrado los lanzamientos primaverales, y a una caída de los márgenes, al verse obligada a vender con descuento las existencias anteriores. Las rebajas tendrán que continuar en el segundo trimestre para reducir inventarios. La empresa se desploma más de un 6% en la Bolsa de Estocolmo.