El beneficio de JPMorgan cae un 6,1% en el primer semestre

Las cuentas del mayor banco de EEUU adolecen la falta de extraordinarios que impulsaron las cuentas en 2024. Descontado este efecto, todas las divisiones crecen con fuerza.

El beneficio de JPMorgan cayó un 6,1% en el primer semestre del año, hasta los 29.360 millones de dólares, debido en gran parte a que el año pasado en este mismo periodo se apuntó un resultado extraordinario gracias a la venta de acciones de Visa con el que no cuenta este año. Descontado ese efecto, habría registrado crecimiento positivo. De hecho, los números presentados por el mayor banco de EEUU han superado con creces las expectativas que tenía el mercado.

Los ingresos entre enero y junio de este año alcanzaron los 90.222 millones de dólares, lo que supone un descenso del 2%, una vez más, debido a la operación de Visa. De hecho, todas las divisiones mostraron un sólido crecimiento en el entorno del 10%, con las áreas de crédito y banca de inversión como los grandes motores del ejercicio.

El negocio de trading fue uno de los que más dinamismo mostró, especialmente en los últimos tres meses con una mejora del 15%, gracias a la alta rotación en los mercados de renta variable y deuda, en un periodo marcado por la alta incertidumbre generada por la guerra comercial de la Casa Blanca.

JPMorgan sigue aumentando las provisiones para hacer frente a posibles impagos de créditos, cuyo riesgo se mantiene al alza en un entorno de tipos de interés elevados por un tiempo más largo del inicialmente previsto, con la Reserva Federal reacia a continuar con la desescalada del precio del dinero ante la errática agenda comercial de Donald Trump. El banco liderado por Jamie Dimon incrementó en el primer semestre un 25% para hacer frente a un posible aumento de la morosidad.

«La economía estadounidense se mantuvo resiliente durante el trimestre», en palabras de Dimon, que también ha advertido sobre posibles riesgos derivados de las tensiones comerciales y el entorno geopolítico. La reciente decisión de Estados Unidos de postergar algunas tarifas podría ofrecer cierto alivio temporal, aunque las perspectivas de inflación siguen siendo un foco de atención clave para los inversionistas y la Reserva Federal.

Por otra parte, destacó la fortaleza del banco y su buen desempeño en este entorno complejo. Recordó que «a principios de este mes, anunciamos que el consejo tiene la intención de aumentar el dividendo ordinario por segunda vez este año, lo que supone un aumento acumulativo del 20% en comparación con el cuarto trimestre de 2024. También recompramos 7.000 millones de dólares en acciones ordinarias. Terminamos el trimestre con una ratio CET1 del 15%, que sigue estando muy por encima de nuestros niveles de capital requeridos. Además, disponemos de una liquidez extraordinaria, con 1,5 billones de dólares en efectivo y valores negociables.»