La vicepresidencia económica de la Generalitat propugnó «generar inestabilidad política y económica»; preparó la «guerra o guerrilla» económica contra el Estado; organizó una huelga general el 2 de octubre y despreció los avisos de los banqueros de que si proseguía el rupturismo deberían cambiar de sede (Junqueras, el delito de lesa patria catalana, EL PAÍS, 19/10).