El comercio mundial se recupera después del frenazo sufrido en 2016

A mediados de 2016, el comercio de mercancías mundial sufrió un preocupante parón. De entre las principales economías, solo España y Alemania conseguían seguir aumentando ventas. Pero lo hacían con unos exiguos incrementos del 2,3% y el 1,5%, respectivamente. Y en el caso de España lo lograba a costa de bajar precios. El horizonte se dibujaba preñado de amenazas. Un inusitado desplome de los precios industriales en China anticipaba otra oleada de deflación global, una especie de carrera a la desesperada por bajar precios. La cotización de las materias primas volvía a desplomarse. Después de haber respondido a la crisis global impulsando su demanda, la economía china mostraba signos de agotamiento y amenazaba con hacer descarrilar la recuperación global.

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