El Comité de Ética de la UE ha concluido que el fichaje por Goldman Sachs del expresidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, no incumple ninguna norma comunitaria. «No hemos encontrado base suficiente para establecer que hubo violación de la obligación de integridad y discreción», señala el documento hecho publico este lunes. La marcha de Barroso a uno de los mayores bancos de inversión del mundo tras haber dirigido los destinos de la Unión Europea dejó un sentimiento inicial de incredulidad que pronto se transformó en ira: una plataforma de exfuncionarios y grupos de la sociedad civil recogieron 200.000 firmas exigiendo acabar con los privilegios del líder portugués, entre los cuales citaban la pensión de 7.500 euros que cobra cada mes de las arcas comunitarias y que podrá seguir recibiendo.