El Corte Inglés ya tiene deberes para los próximos cinco años. Su consejo de administración aprobó este viernes el nuevo plan estratégico de la compañía con vistas al año 2026, expuesto después en junta de accionistas y que fija los objetivos, entre otros, de multiplicar su ebitda en este periodo y reducir en un 60% su deuda actual. Un plan “ambicioso y realista”, como lo definió su presidenta, Marta Álvarez, para quien el ejercicio 2020, en el que el grupo se anotó sus primeras pérdidas, “ha resultado clave para la transformación de nuestro modelo de negocio y nos ha hecho más fuertes y más sólidos”.