Los activos inmobiliarios no habían logrado tener tanto peso en la riqueza neta de las familias españolas desde hace más de un lustro. Según los datos actualizados del Banco de España, a cierre del primer trimestre de 2020, la proporción de los activos inmobiliarios sobre el total de la riqueza de los hogares alcanzó la cota del 78,4%, una cifra no vista desde hace siete años, en septiembre de 2013 (79,2%). Así, de los 7,063 billones de euros que conformaban la riqueza neta a cierre del pasado mes de marzo, algo más de 5,536 billones procedían de estos activos, que en la estadística analizada “incluyen solo vivienda”, detalla el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos. Supone casi el 711% de la renta bruta disponible de las familias.