La economía de Estados Unidos registró un crecimiento del 2,3% en el conjunto de 2017. Es ocho décimas más que en 2016. La expansión progresó a una tasa anualizada del 2,6% en el cuarto trimestre, menos de lo esperado y está por debajo del 3% que esperaba Donald Trump. Ahora el presidente debe demostrar que los pilares de su agenda, que incluye la recién adoptada rebaja de impuestos, pueden sostener este avance y que su política proteccionista no hace de lastre.