El verano ha dado un respiro al gigante de la distribución Dia. Los bajistas, accionistas que apuestan a favor de la caída del valor, llegaron a tener posiciones del 24,8% en el capital el pasado julio (las mayores en la Bolsa española), pero a 1 de septiembre, según el recuento de la CNMV, han reducido su presencia hasta el 18,2%. Jugar a la contra parece que no es tan rentable desde la entrada en el accionariado del magnate ruso Mikhail Fridman, que directa o indirectamente controla el 10% del grupo desde este verano. Es, tras Baille Gifford & Co, el segundo accionista de la cadena española que preside Ana María Llopis.