La temporada de resultados arranca en Wall Street, con los grandes bancos abriendo camino con dos oportunidades por delante para crecer: el alza de tipos y las inversiones en infraestructuras que promete la nueva administración en Estados Unidos. El impulso de las elecciones presidenciales en los mercados tras aclararse el panorama político benefició al negocio de JPMorgan Chase y de Bank of America en la recta final de un año que arrancó dominado por la incertidumbre.