Un escueto comunicado despachaba el miércoles por la noche la larga reunión que había celebrado el consejo de administración de Nuclenor, la empresa que gestiona la central nuclear de Garoña y que se reparten al 50% Endesa e Iberdrola. “El Consejo de Administración de Nuclenor han mantenido hoy su reunión para tratar la propuesta de desistir de la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la nuclear de Santa María de Garoña que supondría el cese definitivo de la instalación. Durante la reunión no se ha llegado a un acuerdo, por lo que lo ha trasladado a su Junta de Accionistas [que son los mismos] que tampoco ha alcanzado un acuerdo”, decía.