¿Se imagina pagando una camisa desde el espejo del probador de la tienda? ¿O identificándose al entrar a un comercio escaneando un código con su móvil? Pues ambas acciones formarán parte de nuestra rutina de compras en un futuro cercano, según ha vaticinado el grupo online Farfetch en su primera conferencia para profesionales del sector, celebrada en Londres el pasado 12 de abril. Farfetch nació en 2008 con el objetivo de conectar una amplia red de boutiques independientes con usuarios de todo el mundo, y con un modelo de negocio que prescindía de almacenar stock en favor de facturar un porcentaje de los beneficios. “No fue una idea revolucionaria: ni se trataba del primer marketplace (eBay empezó en 1995) ni de la primera web de moda de lujo, pero sí fue la primera en conectar las tiendas físicas y su inventario a través de una plataforma digital global”, explica el fundador y consejero delegado de Farfetch, el portugués José Neves, en su nuevo cuartel general en Old Street.