Obtener recursos con los que costear las medidas puestas en marcha para hacer frente al deterioro de la economía y financiar el déficit es uno de los objetivos prioritarios del Gobierno. Además de los fondos procentes de la UE y el aumento de las emisiones de deuda a lo largo del ejercicio son muchos los que miran de reojo la aportación a las arcas públicas derivada de la participación del Estado en el accionariado de algunas de las empresas privadas del país. Sin embargo, a diferencia de ejercicios pasados, este año la sacudida de los mercados está impidiendo al Estado lograr plusvalías latentes por su presencia en el capital de las cotizadas.