
El procedimiento de infracción que Bruselas abrió ayer al Gobierno por su actuación en la opa de BBVA no afectará ni a los tiempos de la operación ni eliminará la condición fijada por el Ejecutivo de prohibir la fusión durante al menos tres años.
Así lo explicó ayer el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, antes de acudir a la Comisión Mixta para la Unión Europea que tuvo lugar en el Senado. El titular de Economía apuntó que el proceso abierto por la Comisión Europea «no suspende la eficacia de la condición (para la opa) acordada».
Reiteró que la actuación del Ejecutivo en la operación de compra de Sabadell está amparada por la legislación española y, por tanto, «está plenamente alineada con la normativa europea».
A partir de ahora, el Gobierno «colaborará de forma constructiva con las instituciones europeas para explicar y aclarar cualquier diferencia jurídica y técnica», agregó Cuerpo, quien confía en que prevalecerá la visión del Ejecutivo por encima de la del organismo comunitario. Fuentes ministeriales aseguraron que el Ejecutivo dispone de documentación técnica y jurídica suficiente para sostener su posición.
Respecto a la influencia que pudiera tener la apertura del procedimiento en la opa, el ministro descartó que vaya a afectar al periodo de aceptación, porque son «dos planos que evolucionan en paralelo».
Víspera de la opa
La notificación de la apertura del proceso de infracción se ha producido en la víspera del inicio de la opa.
El Gobierno dispone de un plazo máximo de dos meses (hasta mediados de septiembre) para justificar con detalle a Bruselas su actuación en la operación de BBVA. Deberá aportar información adicional de las leyes, normativas y actuaciones que estarían vulnerando el código legal europeo.
En paralelo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) trabaja con la mayor celeridad posible para aprobar el folleto de opa de BBVA lo que de facto abrirá el periodo de aceptación.
Se espera que el regulador bursátil dé su visto bueno al documento antes de que finalice este mes.
El banco comprador debe determinar el plazo que dará a los accionistas de Sabadell para que acudan a la opa.
La directiva de BBVA quiere evitar a toda costa que el final de la opa coincida con agosto por su baja actividad en términos bursátiles. Por esto, el periodo de aceptación será con toda probabilidad superior al mínimo de 30 días naturales que BBVA puede fijar. El plazo máximo es de 70 días naturales.
Todo apunta a que la opa finalizará bien entrado septiembre, por lo que la respuesta del Ejecutivo a la Comisión Europea coincidirá con la fase final del periodo de aceptación.
Tiempos
Fuentes jurídicas consultadas por EXPANSIÓN detallan que si la Comisión Europea decide continuar hasta el final con el procedimiento y llevar el caso a la Justicia europea, el proceso podría extenderse como poco a dos o tres años: uno de ellos para el procedimiento administrativo y al menos un año y medio para el procedimiento judicial. Es decir, podría dilatarse hasta 2027.
En tal caso, la resolución del procedimiento coincidiría con el final de la prohibición gubernamental a la fusión de BBVA con Sabadell siempre que el banco comprador cumpla con las exigencias del Ejecutivo. De no hacerlo, el veto a la integración del banco vallesano se prorrogaría dos años más, hasta 2029.