El 95% del universo conocido es materia oscura y energía oscura, aseguran los científicos. Por tanto, el resto de la materia, que a nosotros nos resulta infinita, no representa más que el 5% de la existencia. Abruma pensar el porcentaje que entonces corresponde a la masa del planeta Tierra y aún más a la de cada ser humano. Y, aún así, cada uno de ellos es importante. Tuvieron que pasar siglos de devastaciones, para que, tras la II Guerra Mundial, nuestra civilización edificara el corpus de los derechos humanos. Sobre este faro se fue construyendo el proyecto de la Unión Europea, que va recibiendo dentelladas en cada votación continental.