Hace dos años que estalló el escándalo del bautizado como el timo de la gastroenteritis. Una estafa que consistía en la presentación de reclamaciones fraudulentas por supuestas intoxicaciones alimentarias sufridas por turistas británicos durante sus vacaciones en España. Un montaje que ha causado un importante daño económico a las empresas del sector y un perjuicio potencial a miles de turistas honrados.