El fiscal Alejandro Luzón ha reprochado este lunes la “actitud primitiva, casi depredadora” de los consejeros y directivos de Caja Madrid que utilizaron para gastos personales las tarjetas para gastos de representación de la entidad. En su informe final, el representante del ministerio público ha insistido en la imposibilidad legal de que esas tarjetas pudieran ser un complemento retributivo, como sostienen la mayoría de los 65 exconsejeros y exdirectivos procesados en el caso de las tarjetas black. Luzón ha dicho, además, que la forma de actuar de aquellos consejeros que usaron la tarjeta tras su cese es «cercana al pillaje y la rapiña».