El Fondo Monetario Internacional ha aprobado un nuevo marco de trabajo por el cual abordará la gobernanza y la corrupción de los países en los exámenes que elabora cada año en virtud del Artículo IV y que consisten en una diagnóstico de la economía y un paquete de recomendaciones. Hasta ahora, el organismo con sede en Washington estudiaba este asunto a través de unas directrices de 1997, pero estas no se aplicaban de forma sistemática, mientras que el sistema actual busca, según las palabras de la institución, un enfoque más imparcial, efectivo y generalizado.