Con solo una breve pero explícita mención en su informe, el Fondo sitúa el desafío soberanista entre los principales riesgos a los que se enfrenta la economía española: «En el ámbito doméstico, deshacer los logros de las reformas podría nublar las perspectivas de crecimiento a largo plazo, los retrasos en la consolidación fiscal limitarán la capacidad de maniobra ante futuros shocks y los movimientos de independencia regionales podrían añadir incertidumbre», sostiene el documento que todos los años elabora el FMI sobre la coyuntura económica de España, el llamado artículo IV que se confecciona para todos los países a partir de las visitas regulares de los equipos del Fondo.