El FMI «reafirma su confianza plena» en su directora gerente, Christine Lagarde. Lo ha comunicado a última hora de la noche, a pesar de que la justicia francesa la declaró por la tarde culpable de negligencia en un caso de desvío de dinero público del que se benefició el empresario Bernard Tapie. La justicia gala ha liberado a Lagarde, sin embargo, de pena alguna e incluso de que la condena figure en su historia penal, dada su estatura política internacional y que los hechos que la incriminan ocurrieron en plena crisis mundial, cuando era superministra de Economía, Finanzas, Industria y Empleo en el Gobierno de Nicolas Sarkozy.