La guerra comercial despierta una preocupación creciente. La postura inflexible de Estados Unidos para gravar las importaciones chinas eclipsó la agenda de la reunión de ministros de finanzas y líderes de bancos centrales del G-20 en Buenos Aires. Al igual que el FMI, los representantes de las máximas economías mundiales advirtieron sobre «el aumento de las tensiones comerciales y geopolíticas» y el riesgo que representan para el crecimiento global. En el documento final, los países subrayaron la importancia de que el sistema financiero permanezca «abierto, resilente y apoyando al crecimiento» y pidieron reforzar el diálogo.