«Donald Trump puede ser una película de terror para México”. Con estas palabras el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, despidió el 2016 y, para algunas empresas, el vaticinio ya es una realidad. La depreciación del peso frente al dólar, impulsada especialmente por la elección del magnate, ha repercutido principalmente en empresas que importan de EE UU y se han endeudado en dólares.