Atlantia lanzó su opa el 15 de de junio, que suponía valora la empresa española comprada en 16.341 millones. Y fue autorizada por el regulador bursátil español, la CNMV, el 9 de octubre. Pero después todo se complicó: el Gobierno avisó de que la compañía debía pedir permiso a los ministerios de Fomento y Energía, ante las características especiales de los activos que controla abertis (concesiones públicas y los satélites de Hispasat). Atlantia se resistió. El Gobierno exigió a la CNMV incluso que anulara su aprobación.