El Gobierno quiere revolucionar el ahorro complementario para la jubilación. Su objetivo es priorizar los planes privados dentro de las empresas, frente a los planes de pensiones individuales. Lo haría mejorando las desgravaciones de los primeros, pero también extendiendo los denominados planes de empleo para que lleguen a todos los trabajadores (lo que incluye pymes y autónomos). Para lograrlo, se está estudiando la posibilidad de obligar a todas las empresas a tener que adscribirse a estos modelos, crear un plan con control público que se pudiera contratar por defecto e incluso hacer que el Gobierno haga aportaciones directas a los planes privados de los trabajadores.