París, Dublín, Ámsterdam, Fráncfort y Milán: Madrid se une a ese ramillete de ciudades que quieren atraer a las entidades financieras de la City de Londres. El Gobierno español ha entablado contacto ya con varios grupos, básicamente bancos de inversión estadounidenses y japoneses. Y prepara una batería de incentivos por una doble vía: por un lado, agilizar todo lo relativo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el supervisor bursátil; por otro, retoques en el IRPF para los no residentes que harían más atractiva la opción española desde el punto de vista fiscal.