A última hora y para evitar una derrota política que visibilice la debilidad del Gobierno, el ministro se ha sumado a la negociación entre estibadores y patronal del sector para intentar atraer los votos de la oposición si consigue un acuerdo. Eso sí, lo hizo con un anuncio en el Congreso a escasas horas de que se produjese el encuentro, en el que los principales responsables de los sindicatos no estaban presentes. En esta nueva reunión, el Gobierno ofreció a las partes un principio de acuerdo para acabar con el bloqueo actual, que tiene al Ejecutivo frente al precipicio de la derogación del decreto ley.