La alemana Beiersdorf es una potencia europea en productos sanitarios. Con una facturación que en 2017 superó los 7.000 millones de euros, la firma tiene marcas tan potentes como Tesa (especializada en pegamentos y cintas adhesivas), Hansaplast (gasas y curativos) y La Prairie (cosméticos premium, un mercado que crece a ritmos superiores a 10% al año gracias a la demanda asiática). Pero todo empezó con una crema en una lata azul y al vigor de un empresario, Oscar Troplowitz, de cuya muerte prematura se cumplen 100 años.