Las Bolsas europeas se vieron este martes arrastradas por la ola de ventas originada en Wall Street y que barrió después también a los parqués asiáticos. El Ibex se dejó un 2,5% y perdió los 10.000 puntos, aunque en la apertura se temió un batacazo mayor. Las leves caídas con que Wall Street comenzó el día ayudaron a suavizar las pérdidas en Europa, parecidas a las del selectivo español. Las casas de análisis vincularon el origen de las caídas con el repunte de las rentabilidades de la deuda soberana, que la hace más atractiva en detrimento de la renta variable, la Bolsa.