Los mercados fueron el fiel reflejo de lo ajustadas que resultaron las elecciones presidenciales estadounidenses. A medida que la incertidumbre crecía en la jornada clave, los inversores se iban adaptando al que parecía ser el resultado más probable en cada momento. Una vez que la victoria de Biden en la Casa Blanca y la republicana en el Senado se erigió como el escenario principal, las Bolsas consolidaron las alzas, la deuda estadounidense moderó su alza en rentabilidad y el euro ganó enteros frente al dólar. Finalmente, la que se antojaba como una semana llena de incertidumbre ha tenido un final positivo según la lectura de los mercados.