
Alcanza los 847 millones incluyendo préstamos, avales y fondos de capital riesgo. La vivienda pública ya copa el 25% de su actividad.
El Institut Català de Finances (ICF), el organismo de crédito oficial de la Generalitat que preside Juli Fernández y que tiene a Vanessa Servera como consejera delegada, cierra el ejercicio de 2024 con un marcado incremento de la actividad.
A través de créditos, avales y su participación en fondos de capital riesgo, ha aportado financiación por 847 millones de euros, un 32% más, a 1.697 beneficiarios. De todos ellos, el 97% eran pymes o personas emprendedoras, según un balance hecho público este jueves en rueda de prensa.
Fernández, que también es el número dos del Departament d’Economia i Finances, tildó de «excepcional» el crecimiento de la actividad, en un año en el que también ha caído el beneficio. El resultado neto se situó en los 33,1 millones de euros, un 33% menos.
Electrificación y vivienda
Uno de los objetivos que tiene el ICF, expuso Servera, es lanzar en 2026 una línea específica con condiciones específicas para impulsar el vehículo eléctrico.
Otro cambio tuvo lugar en 2024, con una apuesta clara por financiar promociones de vivienda pública en plena crisis habitacional.
En el pasado ejercicio, estos fines representaron el 25% de la actividad excluyendo las operaciones de capital riesgo. Concretamente, la partida para vivienda alcanzó los 201 millones, «cuatro veces más», y permitirá incrementar el parque en casi 2.000 pisos.
El sector que sigue recibiendo más financiación es la industria (205 millones de euros), y ha recibido uno de cada cuatro préstamos y avales incluyendo agroalimentación, energía y manufacturas. «Históricamente, ha sido el líder, y comercio y turismo ocupaba la segunda posición», aunque este año ha caído a tercera (21%) por el empuje de la vivienda pública, detalló la consejera delegada.
Otra de las bazas es el sector primario, especialmente pequeños productores y ganaderos, con una línea de préstamos específica el tipo de interés de la cual está bonificada en un 50% por la Generalitat, con el objetivo de que puedan afrontar la inflación, la sequía y otras consecuencias de la emergencia climática.
En cuanto al capital riesgo, en 2024 invirtió 36,2 millones de euros, por lo que su cartera alcanza los 210 millones, 16 más que en 2023. La inversión directa ha crecido un 81% hasta los 18,6 millones de euros y su participación en fondos externos gestionados por gestoras catalanas ha bajado un 47% hasta los 17,6 millones.
Servera también explicó que el ratio de cobertura sube 29 puntos hasta el 158,6%, muy por encima de la media del sector (72%), según los resultados provisionales pendientes de auditoría, formulación y aprobación final por parte de la Generalitat.
La cartera crediticia del ICF alcanza los prácticamente 2.400 millones de euros, y el índice de mora baja 0,4 puntos, y se sitúa en el 6,7%. Este descenso es porque hay menos operaciones dudosas, y suben las que están en el siguiente escalafón, las dudosas, que representan el 9,6% del total, 0,6 puntos más.