
La entidad financiera de la Generalitat aumenta un 18% su actividad en préstamos, avales y capital riesgo y obtiene un beneficio neto de 36,1 millones de euros en 2025.
El Institut Català de Finances (ICF), la entidad financiera de la Generalitat, batió el año pasado su récord de actividad crediticia y superó por vez primera el listón de los 1.000 millones de euros en nuevos préstamos, avales e inversiones en capital riesgo, según el balance presentado este jueves por Juli Fernández, presidente de la junta de gobierno, y Vanessa Servera, consejera delegada del instituto.
En concreto, el ICF otorgó financiación en 2025 a 1.697 empresas, entidades y particulares por un total de 1.000,4 millones de euros, un 18% más que en el ejercicio anterior, incluyendo los denominados préstamos de emancipación para facilitar la compra de viviendas por parte de jóvenes. La entidad pública terminó el ejercicio con una cartera crediticia de 2.700 millones de euros, un 12,7% por encima de 2024.
El ICF concedió préstamos y avales por 929,5 millones de euros, un 15% más, y la inversión en capital riesgo aumentó un 107%, hasta situarse en 71 millones.
Según datos provisionales, pendientes de auditoría, el ICF obtuvo el año pasado un beneficio neto de 36,1 millones de euros, un 9% más que en el ejercicio anterior. El ratio de solvencia bajó en 0,6 puntos y quedó en el 33,7%, mientras que el índice de morosidad mejoró en 0,1 puntos, hasta el 6,6%. La entidad acabó 2025 con una tesorería de 278 millones de euros, un 37,3% inferior a la de 2024.
En la presentación de resultados, Juli Fernández ha destacado que se trata de «unos números fantásticos» y ha subrayado la importancia del ICF para canalizar las iniciativas que el Govern diseña y planifica.