Los tentáculos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) están por todas partes. Y todos ellos, luchando contra la crisis económica desatada por el Covid-19. La penúltima intervención es la compra directa de deuda corporativa de empresas españolas con grado de inversión (BBB- o Baa3), según fuentes financieras. Estas indican que es otro comprador, aunque a años luz del BCE, que inyecta demanda por el 40% del importe. Con todo, contribuye a la rebaja de los precios a mínimos históricos, al igual que el Banco Central.