
La discusión sobre la posibilidad de que el gravamen temporal a energéticas y bancos se convierta en un impuesto permanente se ha transformado en «un mercadeo político», en opinión de Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter, quien la ha calificado de esta manera durante la presentación de resultados del banco durante los nueve primeros meses del ejercicio.
El sector sigue en contra de este impuesto, aunque acepta que si se atiene a la legalidad cumplirán con él, «igual que hacemos con todos los demás» que soporta el sector, subraya Ortiz, que reconoce que no es ninguna sorpresa la intención del Gobiern
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